lunes, noviembre 3

113. Jamás la olvidaré



Un farol del viejo barrio
el ladrido de un perro en la noche
clamando a la luna el destierro
un mendrugo de recuerdos
mi amor escondido en la portada
de una casona vieja allá en la estancia
son los recuerdos de los viejos amigos
de los amores de ayer y de siempre.

Callecitas lejanas al eco de un tango
traen a mi memoria las nostalgias.
qué sería de aquello que teníamos
en la niñez y en la juventud?
ya no hay amigos donde aferrar el dolor
sin embargo en lo recóndito de mi
siempre estas tu, amor de mis amores
evocación de luna en las noche inciertas.

En el cafetín la guitarra que desgarra
notas de una vieja tonada,
voces del pasado que empecinan mi vivir
náufragos de la vida vamos todos
en desfile de almas solas,
camino al riachuelo buscando una ilusión
pobladas de recuerdos y de amor
de quien nunca más volvió.

En la vida nunca más la vi, jamás la olvidé
triste caravana de fantasmas
que al tornar nos traen sus cuitas,
sin rencor, inmutable cafetín de entonces
testigo mudo que canciones vio nacer,
y poemas de amor para ella, hoy no es más
que un barco que se aleja entre la bruma,
puerto que hoy acaba mi existir.

Atado al recuerdo la sigo esperando
ella tornará, grita mi alma sin entender
ella ya no está, nunca volverá
sordo soy a la razón que grita
que jamás ha de venir
viejo cafetín, viejos amigos del ayer,
bandoneón de recuerdos,
nunca más la vi y jamás la olvidaré.

Fabio Alberto Cortés Guavita
octubre 12 de 2008
Colombia

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