miércoles, noviembre 5

114. La dicha que hoy se me niega


Hoy la mañana marcó para siempre mi sino
te vi llegar en medio de flores tan bellas como tu
con tu andar refinado recorrías el camino,
ese que hubiera yo querido recorrer contigo
serena y pálida entre rosas rojas
más bella que las bellas, la bella eras tu.

La alegría de todos los presentes
por el suceso que se va a festejar
disiente de mi angustia, angustia animal
al saber que nunca más podrá ser

aquello que quiero y no puedo gritar
desde mi guarida ermitaña y fatal.

El canto festeja y llegan mil halagos
los besos reclaman y todo es amor
ellos pasan cerca… y salta mi corazón,
mi ser llora en silencio y gime el dolor,
no me ven y de largo pasan, por su felicidad
mi escondite es la vida y mi vida con ella se va.

La miro y parece una santa vestida de blanco,
de blanco azahar, la pureza del alma que no es para mi
la belleza de un cuerpo que me fue negado,
al punto mi amigo, camarada del alma
que nunca supo, ni lo sabrá, que mi corazón siente,
enmudece y carga la cruz, por la felicidad de ellos dos.

Desde las sombras me niego a decirles adiós
tropiezo con la dicha que hoy se me niega
en el fondo un cántico recuerda la celebración,
en el nombre del Padre, del Hijo y del…
la vos que me saca del ostracismo al decir…
yo los declaro marido y mujer.

Fabio Alberto Cortés Guavita
Noviembre 3 de 2008
Colombia

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