sábado, diciembre 5

TU, MI CARCELERA


Si tus ojos fueran mi cárcel
y tu mi carcelera,
quisiera pasar la vida entera
prisionero de tu piel,
enajenado por tus besos,
degustando palmo a palmo
le humedad de nuestros cuerpos,
la fogosidad de nuestra almas.

Mis días y mis noches serían
manojos de placer y amor
ramilletes de coloridas luces,
tus erectos senos mi alimento
tus largas piernas mi sustento
tu bello cuerpo mi elegía
y el vaivén de tus caderas
las paredes de mi celda.

Prisionero y carcelera…
condenados para siempre
en la prisión de nuestros vientres,
enloquecidos de cordura
en plenitud alborozada,
de nuestros ruegos por siempre
sostén de la cadena perpetua
del amor y la quimera.

Fabio Alberto Cortés Guavita
Bogotá Colombia
2012

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