martes, noviembre 25

EMBRUJO DEL CAMPO - VIVENCIAS


Evoco los primeros pasos de una niñez lejana cuando en familia nos íbamos por el páramo de Chipaque*, pleno de frailejones, geranios silvestres y cardos: verde y más verde en los cerros tutelares de la Bogotá de mis amores, a pocos minutos de la sabana pletórica de tinguas, ranas y copetones; ahora llegábamos al pueblo del abuelo materno: El embrujo fascinante del campo pletórico de amor y recuerdos ancestrales en el cual el abuelo nació y creció antes de viajar a la gran ciudad a crear una inmensa familia que hoy la conformamos más de 130 orgullosos herederos.

Fabio Alberto Cortés Guavita.
Bogotá nov. 16/14
*Oriente de Bogotá
— 

Mis viajes