jueves, diciembre 11

APRESURÉ EL PASO - VIVENCIAS


Una semejanza con mi Bogotá natal lluviosa y fría, pensé y apresuré el paso, rumbo a la Plaza de Bolívar en el centro de Lima, ciudad colonial de mañanas grises; observando a lado y lado con la premura que da saber que la tarea a realizar, es en cierta medida oculta, dadas las condiciones de inseguridad y las denuncias a presentar, misión: la búsqueda de la solidaridad internacional.

Los atropellos del estatuto de seguridad en la Colombia de finales de los años 70 ignominiosa situación plagada de persecución, desapariciones y torturas, el vivir en carne propia tal persecución me llevaba camino al encuentro con los camaradas peruanos, a denunciar lo que Colombia callaba de manera cómplice, solidaridad internacional para quienes creíamos en un país más justo y equitativo, lejos de los abusos del poder, de militares y civiles en contubernio.

Vuela mi pensamiento hincado en recuerdos de vívida experiencia, plagada de compañeros golpeados los unos, cautivos los otros, y torturados los más, sin perder de vista al enemigo poseído del odio más violento guiado por la mano del verdugo de la democracia.


Mi rostro helado por el frío se cortaba hiriente por al aire, pero el corazón pulsaba henchido y vehemente ante la posibilidad cierta. Persevero rebelde. En esa frecuencia de violaciones y humillaciones, no va mi existencia... Ella sigue la inclinación, la llamada del deber; camino por las calles solitario y altivo hacia la meta en busca de la verdadera libertad… apresuré el paso…

FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA
VIVENCIAS

Mis viajes