miércoles, enero 28

AJEDREZ, TANGOS Y AMISTAD

VIVENCIAS DE POETA MAESSE

La vieja rockola molía un añejo tango: “Ladrillo está en la cárcel el barrio lo extraña…” un  ambiente turbio y contaminado por la nube de humo que flotaba como avieso toxico por arriba de la cabeza de los contertulios y la vieja cantinela, era el tango favorito del “Negro Genaro”, quien empecinadamente volvía a su apertura del Gambito de Dama y yo Igualmente terco recurría a la defensa Tarrasch  como tantas noches de juego en el viejo cafetín el CAMPEÓN del barrio Olaya Herrera de la antigua Bogotá de los años 60.

Ahora el turno era para el tango que a mí me fascinaba por aquella época, “Jornalero” de Pepe Aguirre, el chileno que cantaba la primera canción protesta que me marcaría,  estilo que imprimiría una marca en mi rumbo por muchos años de mi vida, “…es amargo cuando dice un holgazán, si te gusta bien y si no te vas…) en otra de las mesas del cafetín trenzados  en otra partida, mi hermano Hernán y el amigo Tinoco.

Fue el juego del ajedrez algo que unió por aquellas calendas a dos líderes que más tarde estaríamos unidos por la afición más importante de nuestras vidas: el fútbol y el barrio Centenario. (Recién se había inaugurado el torneo de fútbol por parte de Genaro denominado Amistad del Sur).  Los dos amigos, contestatarios y rebeldes, el “negro Genaro” de profesión plomero y yo a la sazón ebanista en la fábrica de muebles de mi padre.

Después de una aguerrida lucha en la cual el Gambito de Dama agresivamente se desenvolvía y una cerrada defensa que demostraba una vez más la teoría de los exegetas del juego ciencia que afirmaban que a pesar de las críticas la defensa Tarrasch bien dirigida, en el peor de los escenarios, lograba forzar unas tablas, jaja, bueno, para algo debía servir la ebanistería…

Fabio Alberto Cortés Guavita
POETA MAESSE

diciembre 30 de 2015

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