viernes, enero 16

BENDECIDOS POR DIOS



Gracias Dios por el milagro de la vida
cuando vertió su armonía
como torrentes de agua bravía
trayendo cuatro nuevas vidas
al hogar de los tiempos idos
nada se puede comparar con las vidas
que devienen de la vida y del amor,
¿Quién lo imaginó? quien lo profesó y quien lo vivió.

La llegada de seres impúberes
recuerdo hermoso de un pasado
feliz y seductor, trascendente vital,
verlos crecer y formarse
bastante fue para agradecer a Dios
y confesarle que valió la pena
vivir una vida por ellos,
sacaron mis tristezas llevándome a la dicha.

Bendecido fui por la vida
que me permitió verlos progresar
desarrollar sus talentos
para ser personas de bien
acariciando el éxito en sus vidas
así haya sido al margen
de mi propia existencia.
el efímero vuelo de un eterno vuelo.

El Soledanismo, mi doctrina
de vida ha sido mi sino
la busqué, la vivo, la siento en mí
es indiviso lo que recorre el alma,
en frecuencia de recónditas vibraciones,
es hálito de efemérides pretéritas,
vocablos de un lenguaje inexistente hoy,
cuando deseo morir no muero, y a veces, muero sin desearlo.

Dios, no permitas que las sombras lleguen a mi mente
grito desde mi corazón, las sombras vienen
la penumbra es amenaza que se cierne
malhadado sino que no siento merecer
permíteme continuar así sea en soledad
la continuidad de la vida de mis hijos en mis nietos
prolongando la existencia en lucidez plena…
¡Señor! ¿Qué más puedo yo pedirte mi Dios?

FABIO ALBERTO CORTÉS GUAVITA
POETA MAESSE

Enero 1 de 2015

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