martes, junio 5

LA CAUSA Y EL AMOR



Anoche entre la penumbra y mi sueño
volví al colegio que vio nacer nuestro amor,
recorrí salones y pasillos 
testigos mudos de nuestras caricias,
el viejo salón del teatro testigo infalible 
de tu entregas, me miro extrañado
tal vez al verme solo, 
acostumbrado a vernos juntos 
entre las bambalinas haciendo el amor
y creando cultura para la causa
con el teatro revolucionario de Santiago.

En lento trasegar llegué hasta el patio 
y allí erigida está aún la tarima
en la que tu hermosa voz 
entonaba las canciones revolucionarias… 
y las baladas de amor,
allí done yo te brindaba 
mis primeros poemas de amor,
y donde las arengas hacían que osados políticos 
como Guillermo y Emilio me acogieran
como el líder estudiantil 
para la creación de una nueva realidad.

En el terrible silencio de la soledad 
el silencio me vio disfrutar de nuevo los aplausos;
a tus cantos y a mis discursos,
en esos momentos de gloriosa evocación 
me descubrió el viejo velador, 
el envejecido amigo de los años tiernos 
de nuestra primavera, 
cómplice de nuestra causa.

Inquirió por ti y allí se derrumbó mi noche triste, 
y lloró conmigo cuando le conté que a ti, 
amor mío, te habían adelantado 
el viaje al infinito, los perros del régimen,
y la noche rompió su silencio 
con truenos y el rugir de cántaros de agua 
mezclados con mi llanto.

Acaso lavando las conciencias 
de cuantos allí siguieron mi causa 
y de cuántas vidas, que se entregaron 
en aras de la utopía, de la causa que los dos, 
amor, anidamos en ellos,
los vi y quizá en el más allá están contigo 
y yo aquí desde mi soledad solo puedo gritar
desconsolado, 
a dónde fueron a parar nuestros sueños? 
adónde está nuestra utopía?
en dónde está nuestro amor? 
adónde estás amada mía?

Fabio Alberto Cortés Guavita
POETA MAESSE
Colombia
Mayo 28 de 2017
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